Podría haber sido Tigregatica, porque a él le hubiese gustado más. Pero el apelativo de Mono lo definió por las buenas y por las malas, que son las que quiero incluir en este blog. Las buenas y las malas de antes y de ahora. Las mías y las ajenas. Las de nuestro país y las del mundo. Las que nos permiten vivir y las que nos obligan a hacerlo. En Dios creo, y en algunas personas (muertas y vivas) también. No demasiadas. Pero suficientes. Todos los demás, que paguen al contado.

sábado, 23 de agosto de 2008

OLÍMPICA MALA LECHE

El exitismo y el derrotismo argentinos son ampliamente conocidos. De todos modos, a veces es necesario hacer algunas aclaraciones para que tal exitismo y tal derrotismo no se impregnen de mala leche, olímpica mala leche en este caso. Como el clima destituyente sigue reinando sobre el territorio nacional y cualquier hecho que sucede motiva una réplica del tipo "si ganan, es porque hacen fraude" o "eran muchos pero los llevaron y les pagaron" o (desde el corner izquierdo) "no hablen de retenciones al agro mientras no tocan las de la minería", y así hasta el infinito del universo gorila y desestabilizante. Pues bien, los Juegos de China no podían quedar afuera del "tres tiros por diez pesos" contra el gobierno, que necesitaría jugar con dos arqueros para atajar los pelotazos que le disparan desde todos los ángulos, lo mismo da un Grondona que un Lanata, una maestra primaria que un taxista, una vieja boina radical que un imberbe clase media onda "mis viejos son peronistas pero a mí no me gustan los cabezas". En fin, el repertorio habitual, hoy repetido y amplificado por la cadena nacional desinformativa. Al deporte le llegó el turno. Con comentarios de este tono: "loco, dos medallas de mierda nada más. Me da vergüenza" o "el Estado no pone un mango y después la presidenta (obvio, la puta montonera) se saca la foto". Mercadería cada vez más berreta y extendida. Por eso viene bien lo de las aclaraciones, para aquellos que opinan desde la ignorancia histórica y geográfica, aunque con alta precisión para el chiste fácil y la ofensa barata. Acaso muchos de ellos, incluídos periodistas deportivos que desconocen hasta el color del pasto y el olor del aceite verde, necesiten refrescar sus neuronas antitodo, sólo con cargar la sesera con datos irrebatibles. Aquí van: entre 1924 y 1952, Argentina logró 13 medallas de oro en las distintas ediciones de los Juegos. Entre 2004 y 2008 consiguió las otras 4 que hoy redondean sus 17. Un número aceptable para Latinoamérica, donde sólo nos superan Cuba (que naturalmente pertenece a otro contexto) y Brasil. Pues bien, mientras arrecia el apedreo contra la presidenta y contra el secretario de Deportes (Claudio Morresi), se sugiere también un módico ejercicio de primer grado primario. Algo así como "Ema ama a mamá" dirigido al terreno del boludismo con etiqueta contrera, que chorrea desde cualquier pantalla, micrófono o asiento delantero de un techo amarillito. A ver, chicos: entre 1952 y 2004 transcurrieron doce citas olímpicas, muchos gobiernos argentinos democráticos, democratosos y dictatoriales, y miles de secretarios de Deportes. La pregunta no es ¿por qué no sumamos NINGUNA medallita de oro en 1956-60-64-68-72-76-80 (acá no fuimos porque papá-usa no nos dejó), sigo, 84-88-92-96-2000? La pregunta es por qué en aquel remoto 1952, con Perón en el gobierno (y con record de medallas en el 48) y en este período 2004/08 de los K, los aires deportivos olímpicos soplaban/soplan un poquito mejor en este barrio. Pusimos el cuello (dos veces) para la premiación dorada hace cuatro años y repetimos la ceremonia en Beijing. Ahora, que se hagan cargo de la reseña histórica los funcionarios del área de Aramburu (56) Frondizi (60), Illia (64), Onganía (68), Lanusse (72), Videla (76), Viola (80), Alfonsín (84 y 88), Menem (92 y 96) y De la Rúa (2000). Es decir, como solía proclamar mi abuelo: si esto no está clarito, mi culo es un centro de mesa. O la muralla china, diría hoy, para estar más actualizado.

9 comentarios:

Néstor Sbariggi dijo...

Así es, todo sirve para pegarle al gobierno. Hasta cuando bajó el precio de la soja en Chicago por poco se lo cobraban al gobierno. O sino "por que Cristina no le dió un premio a la yudoca?" o cosas así.

Ya estamos acostumbrados.

Saludos

Anónimo dijo...

Muy bien diez felicitado Enrique.
Un Abrazo
Mariano Girardi

Caribe dijo...

Excelente info.A esto habria que agregarle una escala acerca de la relacion entre rendimiento deportivo y el bienestar de la poblacion,la produccion de felicidad, el esparcimiento, la politica social y la gastronomia.
Esto seria valido para los paises del 1er Mundo, pero tambien seria valido para Cuba. Y nosotros algo agarrariamos siempre.

Eva Row dijo...

Querido Enrique, las dos èpocas se parecen, hasta en el golpismo.

Un Alumno Diferente dijo...

Concuerdo en muchas cosas y en otras no. Me reservo los detalles.

Salu2.

Mi MADRE es mi PATRIA y mi NOVIA es mi BANDERA.

Fernando Cassia dijo...

Excelente maestro... linkeo su blog y aparte hice un gráfico para que los que quieran puedan linkear a este post suyo. Por acá vea.

http://nerdgaucho.blogspot.com/2008/08/en-beijing-como-en-2004-buena-actuacin.html

Un saludo
Fernando

Caribe dijo...

¿no nos dio cierta verguenza colectiva ver a esta nada adora llegar anteultima?.

MONA dijo...

"La nueva derecha asalta cuerpos y voces que dicen defender cierta transparencia que ellos mismos no practican. La nueva derecha repele el pensamiento que pueda darles una interpretación a los hechos diferente de la que ella ya tiene en la cabeza, y también en el corazón.
No sabemos qué tan sanguinaria ha de ser esta nueva derecha bacteriana que ha calado el ánimo argentino. El desastroso paisaje civil al que nos ha llevado esta crisis con los sectores de empresarios agropecuarios, regada por la condescendencia de los grandes medios y la cobertura acrítica de sus brutales medidas de fuerza –que habrían sido discursivamente aniquiladas si hubiesen sido protestas de trabajadores–, preanuncia que ya no es posible para nadie la inmovilidad." (Sandra Russo)

No hay antecedentes de protestas tan acríticas; éstas se multiplican en todas y cada una de las medidas tomadas por el gobierno actual. No escuché reclamos cuando a nuestros abuelos les redujeron en un 30% la jubilación, ni cuando nos pagaban en bonos, ni cuando pasaron muchos años sin aumentarnos el sueldo. Tampoco ante la desocupación y el crecimiento de la miseria.
Salu2

jfgentile dijo...

Otra vez la mirada de Quique Martín enfoca a quienes no quieren ver realidades, les guste ao no. Y de paso, defiende un modelo que, mal que les pese a muchos, fue elegido por el pueblo, y con amplio margen. O a Cristina tampoco nadie la votó ahora??? Soportamos dos presidencias de Menem y parece que nadie quiere hacerse cargo de ese "muerto". Quienes lo votamos equivocados, seamos autocríticos, una vez al menos.