Podría haber sido Tigregatica, porque a él le hubiese gustado más. Pero el apelativo de Mono lo definió por las buenas y por las malas, que son las que quiero incluir en este blog. Las buenas y las malas de antes y de ahora. Las mías y las ajenas. Las de nuestro país y las del mundo. Las que nos permiten vivir y las que nos obligan a hacerlo. En Dios creo, y en algunas personas (muertas y vivas) también. No demasiadas. Pero suficientes. Todos los demás, que paguen al contado.

domingo, 5 de abril de 2009

LA DEMOCRACIA ARGENTINA NO TIENE PADRE

Tiene, sí, muchos hijos que murieron por ella sin verla crecer. Y otros que vivieron y viven luchando por ella contra sus enemigos de hoy, que son los mismos de ayer y de siempre, con o SIN uniforme.

La referencia está dirigida sólo al período iniciado en 1983. Pero hubo en el país otros ciclos democráticos, con diferentes actores, que bien podrían también reclamar para sí la misma paternidad que hoy recomienda colocar en una sola persona el ejército terrorista multimediático, encabezado por el diario Clarín, cuyo título-volanta* de tapa del 25/3/76 (fijando posición ante la nueva dictadura) fue “TOTAL NORMALIDAD”.


*Puede disfrutarse de esta tapa en el post "Nuevo Slogan de TN", publicado aquí el 24 de marzo.

1 comentario:

LUCIANO dijo...

Suscribo, Enrique.
Lo canonizan por cadena nacional con una impunidad que asombra (o no).
Hay una carencia ideológica desesperante, no saben a que usina agarrarse...

Saludos