Podría haber sido Tigregatica, porque a él le hubiese gustado más. Pero el apelativo de Mono lo definió por las buenas y por las malas, que son las que quiero incluir en este blog. Las buenas y las malas de antes y de ahora. Las mías y las ajenas. Las de nuestro país y las del mundo. Las que nos permiten vivir y las que nos obligan a hacerlo. En Dios creo, y en algunas personas (muertas y vivas) también. No demasiadas. Pero suficientes. Todos los demás, que paguen al contado.

sábado, 6 de septiembre de 2008

BALANCE DEL GORILISMO OLÍMPICO

Como ex profesional del rubro y actual docente de Periodismo Deportivo en varias escuelas porteñas, me atrevo a formular algunas apreciaciones, a tono con el clima olímpico que comienza a desvanecerse después de sacudir o abrumar, usted dirá, todo como balance del balance, cuando Beijing comienza a ser un recuerdo. 1- La gran mayoría de los periodistas deportivos argentinos actuales adolece de las mismas carencias que el resto de sus colegas, es decir, conocen poco de historia argentina y menos de historia internacional. Obviamente, no tienen capacidad para establecer comparaciones de ningún tipo. Saben qué es bueno pero no qué es mejor, porque no tienen marco de referencia. En segundo lugar, les caben las generales de la ley, esto es, también son mayoritariamente gorilas y -como sus pares de las secciones de política y economía-siempre tratan de llevar agua para el molino antiperonista, o sea, inocentemente o adrede, juegan para los dueños del poder, en este caso mediático, actual herramienta básica para sojuzgar a los pueblos, con más prolijidad que antiguas ordalías militares. Por ejemplo, fustigan a la Secretaría de Deportes por el bendito "apoyo" que ni siquiera saben qué es, ni a cuánto asciende, porque están muy ocupados con la rodilla de Martín Palermo. 2- Aclaración sobre las supuestas calamidades provocadas por el peronismo. Es curioso, deportivamente. La máxima cosecha de medallas olímpicas (8) se obtuvo en 1948, y no fue en deportes colectivos, como ahora se quiere minimizar. Hubo dos oros en boxeo y uno en el (nada menos...) legendario marathon. También se logró un oro en Helsinki 52 (remo). Y desde allí hasta 2004, nada de nada dorado. Habría que preguntar por cuáles razones, a los que gobernaban el país cuando se realizaron los Juegos de los años 1956-60-64-68-72-76-80-84-88-92-96-2000. Sí, ¡bingo!: ningún peronista, salvo Menem, que en 1992 y 1996 era ya la antítesis del peronismo. Extrañamente, después de 52 pirulines, Argentina volvió al podio de oro en 2004 y 2008, con 4 preseítas para sumar a las antiguas 13. Creo que K y CFK son peronistas. 3- La política deportiva argentina siempre fue de apoyo a todos aquellos que logran las marcas mínimas exigidas por el COI. Con esas marcas, en otros países los mandan a juntar remolachas. Si aquí hiciéramos eso, imagínense lo que dirían esos deportistas sin chances sobre el bendito "apoyo". En Cuba, por caso, si tienen tres candidatos a una medalla, mandan al mejor, y los otros dos, inmensamente arriba de las marcas mínimas, se quedan en la Isla. Es otra política. No sé si mejor o peor. Los resultados numéricos indican que es mejor, pero la opción cubana por los más aptos, no parece tan buena. 4- No es cierto que nuestro país se destaque sólo en deportes colectivos. El boxeo (individual por antonomasia) es el deporte que más medallas le dio a la Argentina en JJ.OO. Total de 22, con 7 de oro. Tuvimos también medallistas en natación, atletismo, remo, tiro, yachting, yudo, equitación, la reciente en ciclismo, etc. Lo del fútbol y el basquet es coyuntural, olímpicamente hablando. Brasil nunca fue campeón olímpico de fútbol, por caso. Y no es que le falten ganas. 5- Como bien dice algún estudio incluído en interesantes posts deportivos, Argentina está donde tiene que estar. Y no está mal. Porque si no, habría que hablar de otros temas, ajenos al deporte, aunque siempre relacionados. El ejemplo de Dinamarca es interesante. Se trata de uno de los cinco o seis paises del mundo donde no existen desigualdades sociales (junto con Suecia, Noruega, Finlandia, etc). En los Juegos del 2004 ocupó el puesto 37º en el medallero, uno arriba de la Argentina (que ahora mejoró, de 38º a 34º). Cuando los daneses hablan de deporte se refieren al deporte que se practica recreativamente, no al que se ve por tv. Y nadie mata a nadie por un fallo equivocado de un árbitro. Les importa un comino la medallita. En su constitución, como en todas las del mundo, no existe el derecho o la obligación de lograr triunfos deportivos. Como debe ser, primero está la alimentación, luego la salud, luego la educación. Sólo que ellos no lo enuncian. Ellos lo hacen. Aquí tenemos periodistas deportivos quejosos por la falta de medallas pero (me incluyo) infinitamente peor educados que los daneses, a quienes -entre otras barbaries liberales que nosotros padecimos y padecemos- el racismo sarmientino no les tocó ni de lejos. 6- La última, también para apurados comunicadores de malas nuevas: cuando los deportistas argentinos arrasaban en todas las disciplinas durante el primer peronismo //campeones mundiales de basquet, primer campeón mundial de boxeo (Pascual Pérez), triple campeón mundial de Fórmula Uno (Juan Manuel Fangio), campeón mundial juvenil de ajedrez (Oscar Panno), más de 100 medallas panamericanas, etc.//, cuando todo eso ocurría, la "gente" (esto es, la clase media de aquel tiempo) decía que Perón invertía fortunas en el deporte porque quería salir en las fotos con los triunfadores. Y hoy dirían que "se despilfarra irresponsablemente el dinero (de esa misma) 'gente' ". Porque si de algo somos campeones olímpicos, es de gorilismo, ese increíble matrimonio contraído entre ignorancia e intolerancia, que nos baja de cualquier podio desde 1945.

5 comentarios:

Eva Row dijo...

Sí, Enrique, yo no entiendo nada de deporte, pero admiro cuando un gobierno lo alienta, lo estimula, pero desde abajo, llevando a los jóvenes al deporte. Esa polìtica que hizo Perón, siendo tan admirable desde todo punto de vista, es lo que generó mayor odio gorila. Juntar a los jòvenes y darles recreación, sacarlos del ocio, llevarlos a aplicar la enegrìa que los excede y hacerlos competir en equipos, luchar por superar metas, mejorar sus cuerpos, todo eso como política del Estado, fue lo que generò tanto odio gorila. No se puede entender tanto resentimiento infame. No hubo jamás, ni siquiera con Kirchner, un aliento al deporte de la juventud como lo hubo con Peròn. Debe ser por el odio gorila que se afincó en ese nicho, que los Kirchner no quisieron parecerse a Perón en ese rubro. No molestar a los gorilas parece ser un nuevo modo de ser peronista. Me parece mal. Hay que vovler a hacer todo lo bueno que hizo Perón, todo lo que se pueda.

Enrique Martín dijo...

Así como hoy día cualquiera es periodista por portación de ignorancia o alcahuetería (o las dos cosas) hay tipos que saben de esto y lo hacen por amor a la profesión. Por ejemplo, Raúl Armando Pérez. Visiten su blog colordeboca.blogspot.com y vean cómo se adelantó olímpicamente a esta discusión en setiembre de 2007. Nobleza obliga.
PD Para los que son bosteros de alma, es "el" blog.

Enrique Martín dijo...

Respuesta a "ALFREDO PRADA".

1) Usted pregunta por qué, si yo digo que Menem (a esa altura) era la antítesis del peronismo, "mis" compañeros lo votaron y lo bancaron más diez años. Le contesto: millones de peronistas, como yo, votamos a Menem en 1989, pero no en 1995. En el interín ocurrió el acto de travestismo del riojano. Fíjese, Prada, que otro peronista, José Octavio Bordón, sumó en 1995 nada menos que 5 millones de votos, todos peronistas, porque fueron los gorilas (acaso como usted) votaron esa vez a Menem.

2) Si usted todavía es de los que creen, como dice, que "Perón mandó a ametrallar a los jóvenes en Ezeiza por medio de la Triple A, debo decirle, Alfredo, que su reloj atrasa. La respuesta correcta haya sido proporcionada por la democracia estadounidense que, como se sabe, cada 30 años desclasifica todos los documentos reservados del Departamento de Estado. Busque en Internet (está al alcance de todos)y verá quien financió, armó y organizó a los que disparaban contra esos jóvenes. De paso, otro documento, de 1970, le confirmará quién patrocinó todos los golpes militares de esa época en América Latina. Los yanquis tienen algunas cosas buenas, como ésta. Tapar la boca de los tocan de oído.

3)El tema de las medallas olímpicas es secundario. A mí me interesa primero que el pueblo coma, que esté sano y que vaya a la escuela (si es posible una mejor que la tenemos desde siempre). Cuando el peronismo apoyaba en serio al deporte, las cuestiones anteriores estaban saldadas. Ahora no, pero fíjese, aun cuando el gobierno se ocupa de otra cosa (y no apoya. como dicen los quejosos) igual se obtienen las cosechas más importantes de los últimos 56 años.

4)Por último, me hace gracia el seudónimo que usted utilizó para escribirme. Supongo que lo hizo para entablar la vieja antinomia entre Gatica y Prada en este combate virtual y nada violento. Pero debo decirle algo. Alfredo Prada, quien murió el año pasado, jubilado como trabajador del Congreso, y que realmente fue el gran rival de Gatica sobre el ring, no sólo lo ayudó en sus momentos de penuria económica. Eso lo sabe todo el mundo. Lo que no todo el mundo sabe es que ALFREDO PRADA SIEMPRE FUE PERONISTA. Y puede clickear en cualquiera de los últimos reportajes que concedió, para enterarse de la novedad. Ya ve, como decía el General, al final todos son peronistas. Sólo que Prada fue un peronista de la primera hora. Pero los gorilas (que a veces son bastante giles) lo compraron porque no era morocho y hablaba decorosamente. Le sugiero para la próxima un seudónimo más afin con su ideología. Por ejemplo "Aramburu" o "Balbín". Quizás "Macri", para estar más a tono con el presente. Cordialmente.

Gordo dijo...

El gorilismo pulula de la misma manera que el peronismo obtuso. Los problemas actuales del deporte nacional son consecuencia de un abanico de condicionantes, dentro de los cuales puede encontrarse alguna responsabilidad política (que creo que es menor, teniendo en cuenta los problemas socio-económicos, o los de índole estrictamente deportivos, como ser el caso de los cambios en las prácticas profesionales).

La política de Perón no te la voy a discutir porque no conozco demasiado. Pero creo, sí, que hoy no hay que darle laureles a los gobiernos por los logros deportivos (ni en los últimos 30 años, me animo a decir). Las medallas cosechadas en los últimos J.J.O.O (2004/2008) no son kirchneristas. Son de los deportistas. Muchos, como Paretto, Curutchet, Bardach no han tenido respaldos. El fútbol, el basquet y el hockey (y el rgby, aunque no es olímpico) están avanzando gracias a integrarse (en mejor medida uno que otro) a las nuevas formas del profesionalismo... no veo mérito político en nada de esto. Si vos los ves, me gustaría - con toda sinceridad - que me los expliques.

Saludos

Enrique Martín dijo...

LAS MEDALLAS NO SON KIRCHNERISTAS. ES CIERTO QUE SON DE LOS DEPORTISTAS. PERO YO NO CREO EN LAS CASUALIDADES. EN LOS DOS PRIMEROS GOBIERNOS DE PERÓN LEVANTÁBAMOS MEDALLAS CON PALA DESPUÉS SE MURIÓ TODO. Y AHORA ¡POR MILAGRO! ENTRE 2004 Y 2008 SUMAMOS CUATRO DE ORO DESPUÉS DE 52 AÑOS. QUIEN QUIERA OIR, QUE OIGA.