Podría haber sido Tigregatica, porque a él le hubiese gustado más. Pero el apelativo de Mono lo definió por las buenas y por las malas, que son las que quiero incluir en este blog. Las buenas y las malas de antes y de ahora. Las mías y las ajenas. Las de nuestro país y las del mundo. Las que nos permiten vivir y las que nos obligan a hacerlo. En Dios creo, y en algunas personas (muertas y vivas) también. No demasiadas. Pero suficientes. Todos los demás, que paguen al contado.
martes, 17 de junio de 2008
CABECITAS DE TEFLÓN
Eso lo vimos el lunes por la noche. Veinticuatro horas antes, en el programa televisivo del Teflón mayor Mariano Grondona, pudimos registrar otras perlas no menos interesantes sobre la actualidad, transmitida en cadena por los medios de teflón, o sea, todos los medios. 1) Alegremente, Elisa Carrió convocó "a la desobediencia de las fuerzas de seguridad", en otra clara manifestación de golpismo que cualquier juez despabilado debería haber respondido con una citación a Tribunales. 2) Más alegremente, el ingeniero De Angeli (Blumberg con boleadoras) se explayó a voluntad por enésima vez durante esa jornada (con más horas/pantalla que un Boca-River) y se fue tan de boca que terminó diciendo que "hay que terminar con la concentración de la riqueza", lo que prueba su enorme condición de imbécil a sueldo, aunque impresentable finalmente hasta para sus propios auspiciantes, seguramente estupefactos ante la frase digna de cualquier cuadro político oficial, a los que la gauchocracia moderna denomina alternativamente desde "zurdos montoneros" hasta "lopezrreguistas", en una parábola que -lamentamos la repetición del epíteto, pero no hay otra- sólo un imbécil podría adquirir, sin haber ingerido antes una dosis letal de gorilaje sin retorno. Para el final del programa del sofista Grondona, y esto sí que vale la pena, Mauricio (que es, pero en serio) se despachó con esta pepita de oro para la posteridad: "si seguimos siendo el granero del mundo, por qué no arreglamos este asunto de una vez, y así aprovechamos el mercado chino y el indio, que nos demandan alimentos a los gritos. Para venderles maquinaria pesada ya están los alemanes...). Y lo dijo sin ponerse colorado. Ya entendimos (hace mucho). Un país de una sola vía, únicamente agroexportador. Nada de industrialización (a ver si somos libres, independientes y autónomos. Dios nos libre...). Pues bien. Ese es el verdadero pensamiento de los cabecitas de teflón. QUEREMOS SEGUIR SIENDO COLONIA. Vivimos siempre bien con lo que la tierra da. Y, esencialmente, porque la tierra es de 2.000 familias (ahora empleadas por Monsanto y cía). En realidad, la idea de vivir de la tierra no sería mala, si la tierra se repartiera en partes iguales entre 40 millones de argentinos. Seguro que en ese caso, los cabecitas de teflón saldrían a la calle pidiendo el monopolio industrial para las 2.000 familias, mientras sus estrechos colaboradores clasemierderos de la idiotez inútil (que serán aplastados finalmente por sus propios patrones, como siempre) plantarían radicheta o rabanito en un cuarto de hectárea, llorando su condición de terratenientes ¡Salud a los mártires del 16 de junio de 1955! Sólo un infradotado no distingue el antes del después.
lunes, 9 de junio de 2008
Fwd: FW: Consoladores para todos
Este es un texto de lectura obligatoria para cualquier argentino inteligente. El humor es fundamental para aliviar nuestras penurias.Y también sirve para que muchas personas ingresen de su mano a la realidad argentina actual. Lean y verán. Yo no soy el autor, y al final está el crédito, como corresponde. Muchas gracias. ENRIQUE MARTÍN.
CONSOLADORES PARA TODOS
Un día como hoy pero de 1980, suponéte, que yo heredé una fábrica de consoladores. Durante 20 años la pude mantener de pedo. Hacía consoladores para la Argentina porque mis costos eran muy altos y mi fábrica no era competitiva para exportarlos. Los consoladores taiwaneses y los de India eran mucho más baratos. En fin, suponéte que mi problema era que por cada peso que yo ponía, mi fabrica podía producir solamente 5 ctvs. más. Esto en las mejores épocas. En otras, suponéte, que directamente perdía plata. Ahora, los taiwaneses, por cada peso invertido ganaban 40 ctvs., con lo cual, ellos podían bajar el precio de venta de sus consoladores para competir con los míos y es así que ellos vendían más consoladores que yo.
Para fines de los ´90 mi fábrica estaba fundida y yo debía mucha plata al banco. Ahora, suponéte que un día el gobierno decide devaluar la moneda. En el gobierno piensan que si se devalúa la moneda se favorece a la producción porque se achican los costos nacionales en relación al precio internacional. A mí me re conviene porque puedo empezar a ganar más plata por cada peso invertido y así puedo competir con los consoladores taiwaneses. Para devaluar la moneda la sociedad entera tiene que pagar el costo: luego de una devaluación los sueldos de toda la gente valen menos que antes, aunque en números sea lo mismo, pueden comprar muchas menos cosas. Igualmente la sociedad decide hacer ese esfuerzo porque sirve para reactivar la producción y generar trabajo para todos.
El gobierno, en su decisión de favorecer a la producción, me refinancia mi deuda con el banco, me da una tasa de interés muy barata y yo puedo quedarme con mi fábrica. Además, para mantener el precio de la moneda devaluada sale a comprar dólares todo el tiempo, miles de millones de dólares para que los consoladores argentinos sean competitivos. Encima, como yo para hacer consoladores necesito goma y la goma es un derivado del petróleo y como el petróleo tiene precio internacional y está en dólares y cada vez más caro, el gobierno me rebaja el costo de la goma, subsidiándola. Tanto la plata para pagar mi deuda con el banco, como la plata para mantener alto el dólar, como la plata para financiarme la goma, sale de las arcas nacionales, del Estado. Es así que, entonces, todos los argentinos ayudan a pagar mis deudas y a financiarme los costos de mi producción.
En fin, ahora yo tengo mi fábrica con una rentabilidad bárbara de 35 por ciento por cada peso que invierto. Encima, se reactivaron todas las fábricas del país, creció el trabajo y los salarios. Ya van 5 años seguidos en que la situación mejora cada día. Mi actividad está tan subvencionada que prácticamente no tengo riesgo empresario, es decir, tengo que hacer fuerza para que me vaya mal.
¿Y entonces qué pasa? Pasa que de golpe en China hay una revolución sexual. Todas las chinas se rebelan, se cansan de que los chinitos no se pongan las pilas en la catrera y salen como locas a comprar consoladores de goma. Miles de millones de chinas -desesperadas- haciendo cola para comprar artefactos que satisfagan sus necesidades. En China, el gobierno declara la Emergencia Sexual y saca una Ley de Seguridad Consolante: abre las fronteras, sin impuestos, para todos los consoladores del mundo que quieran entrar en la China. El precio internacional de los consoladores se dispara, un consolador sale dos, tres, hasta cuatro veces lo que salía antes.
A mí me viene al pelo. Suponéte que, de pronto y por una cuestión ajena, por cada peso invertido puedo sacar hasta dos pesos con treinta centavos, ¡una rentabilidad del 130 por ciento! De golpe, hacer consoladores no sólo es una actividad que me permite vivir bien, ahora me permite hacerme millonario. Y eso que sigo siendo un "pequeño productor de consoladores" , que no es lo mismo que "productor de pequeños consoladores" . Así y todo estoy ganando, suponéte, 40.000 pesos por mes. Chocho.
¿Pero qué pasa? Como hacer consoladores es tan rentable, muchos de los que hacen fideos, remeras, lapiceras, latas de comida, remedios o galletitas se vuelcan masivamente a la industria del consolador porque todos quieren hacer mucha plata, obviamente. Como consecuencia, en Argentina pasan tres cosas:
1. Todos los consoladores se venden al exterior, dejando a los consumidores de consoladores argentinos sin el producto o al mismo precio que se paga afuera (carísimo). Como nuestros sueldos están devaluados y están devaluados para que se puedan fabricar un montón de cosas, esta consecuencia es absolutamente injusta ya que hacemos el sacrificio para que se puedan fabricar consoladores pero nos quedamos sin la capacidad adquisitiva para poder comprarlos.
2. Como consecuencia de que muchas fábricas se cambian al rubro de los consoladores de goma, se dejan de fabricar muchas cosas y al haber menos cantidad de esas cosas, aumentan de precio, con lo cual nuestros sueldos pierden poder adquisitivo con respecto a todos los productos.
3. Además, como es tan rentable hacer consoladores, mi fábrica aumenta de precio. Antes valía 100.000 pesos, ahora vale 500.000 pesos. Entonces yo ahora ya ni siquiera trabajo. Directamente me conviene alquilar mi fábrica a otro que la trabaje mientras yo me rasco el higo todo el día. Vienen fondos de inversión, pooles de si-entra, y empiezan a alquilar fábricas en todo el país y las dedican a la producción de consoladores.
El gobierno, entonces, tiene que hacer algo. Porque la gente lo votó por haber reactivado la economía pero siempre y cuando los sueldos alcancen para vivir, lo cual es lógico. La gente aceptó pagar el costo de la deuda de los sectores productivos, pero a cambio de poder trabajar y comer, como mínimo y, por ahí, en el mejor de los casos, progresar.
Y lo que hace el gobierno es ponerme retenciones móviles a la exportación de consoladores, con lo cual, ahora mi rentabilidad vuelve a ser del 30 por ciento. Cuando aumenta mucho el precio del consolador, aumentan las retenciones; cuando baja el precio del consolador, baja la retención. Yo siempre gano lo mismo, o sea, mucho: 30 por ciento anual, que es seis veces más que lo que gana una fábrica de consoladores en cualquier lugar del mundo.
Suponéte que, entonces, yo soy un tipo muy irracional y egoísta. Suponéte que además no tengo memoria, no me acuerdo de lo mal que me iba antes y me olvido, además, de los esfuerzos que hizo toda la sociedad para que a mí me vaya bien. De golpe me junto con todos los productores de consoladores y me pongo a armar un gran quilombo. Corto las rutas y no permito el paso de ningún otro producto. Genero desabastecimiento, suben los precios, la gente pierde aún más poder adquisitivo, etc.
Para justificarme, me dedico junto a mis compañeros fabricantes de consoladores a diseñar un discurso que me exculpe de mis acciones antipopulares y desestabilizadoras: "Consoladores= Patria", "Paja o Muerte", "Todos somos Consoladores" , "No al Aborto, Sí al Consolador", "Con los Consoladores estábamos mejor", "K tirame la goma".
La oposición y los medios me apoyan, aunque lo hagan solamente porque están en contra del gobierno y se aprovechan de la situación. Suponéte que a mí no me importa y me aprovecho también de ese apoyo.
El gobierno no me reprime, es sumamente racional al respecto del manejo del conflicto, entonces yo me aprovecho de esa situación y radicalizo mi protesta. Los medios y la clase alta, que siempre habían condenado los cortes y el uso de la fuerza en la protesta, ahora lo apoyan, con lo cual todo me sale redondo.
Hasta acá la historia es igual a la del campo. Pero suponéte que en vez de pasar lo mismo que pasa con el campo, en el conflicto de los consoladores pase otra cosa. Suponéte que de golpe, el gobierno dice: "Bueno, tenés razón. Te voy a sacar las retenciones móviles." Yo me pongo re contento, hago un acto en Rosario y salto de alegría por haber ganado la batalla junto a todos mis amigos de la Sociedad Consoladora Argentina, el Pro y la Carrió que apoya cuanto consolador se le cruza. Gané la batalla.
Al otro día, el gobierno dice: "Te saqué las retenciones, pero también se las saqué al petróleo y además dejé de comprar dólares para mantener el tipo de cambio y, además, ¿sabés qué?, voy a dejar de financiarte tus deudas con el banco y voy a liberar las paritarias para que los trabajadores exijan los sueldos que quieran y voy a dejar de hacer rutas para transportar consoladores y voy a mandar esa guita para hacer hoteles de alojamiento populares y además voy a lanzar un montón de medidas para fiscalizar a la producción de consoladores porque ese sector es el que más evade impuestos en nuestro país."
Entonces, aumenta la goma en dólares. Y el costo del trabajo aumenta a valores europeos. Y encima tengo más presión fiscal y se me va un 33 por ciento de la ganancia que antes no pagaba porque me hacia el dolobu. Para colmo, se revalúa la moneda porque ya el gobierno no sale a comprar dólares, con lo cual la diferencia que hacía antes en el mercado internacional se achica. Ahora no tengo retenciones y, aunque sigo ganando plata, gano inclusive menos que cuando tenía retenciones.
Un día se acaba la fiesta sexual en China. Las minitas vuelven todas al lecho masculino porque los chinitos se pusieron a estudiar tantra como locos y ahora pueden mantener una erección durante 48 horas seguidas. El sexo adquiere la calidad de "Actividad Protegida por la República Popular China". Por efecto de la transnacionalizació n de la cultura oriental, se abren escuelas de tantra en todo el mundo. Los consoladores pasan de moda. El pene, viejo y peludo nomás, vuelve a ser el mejor amigo entre las chinitas de todo el mundo. Los hombres readquieren su seguridad, pues se habían visto reemplazados por simples pedazos de goma. Al haber volcado sus esfuerzos en hacer la vida de sus compañeras más placenteras, abandonando el egoísmo sexual que los caracterizaba, la humanidad entera se encamina hacia una época más feliz.
Suponéte que en Argentina ahora nos tapan los consoladores. No nos sirven para nada. Encima perdimos la capacidad de producir cualquier otra cosa. No nos tecnificamos, no nos modernizamos, no diversificamos nuestra producción, en fin, se nos pasó el tren.
Ahora mi actividad no tiene ni renta extraordinaria ni el apoyo del estado. Suponéte que tengo miles de cajas llenas de penes de goma y que me los tengo que meter en el culo.
Suponéte.
http://www.undiaperonista.blogspot.com/
martes, 1 de abril de 2008
OBSCENIDADES
lunes, 24 de marzo de 2008
VACAS O GORILAS
viernes, 22 de febrero de 2008
DEL BANCO AL CEMENTERIO
lunes, 4 de febrero de 2008
MISERABLES
jueves, 27 de diciembre de 2007
COLORADO EL 7
martes, 11 de diciembre de 2007
ESE HOMBRE QUE SE VA
viernes, 2 de noviembre de 2007
LADRIDOS A LA LUNA
ARROZ TIBIO
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Paul Tibbets. Todas las historias que no fueron caben en tu nombre. Una vida sin fe y otra consagrada. Una bolsa con juguetes y un cabello lacio adolescente, cepillado frente al espejo que devuelve certeza y movimiento. Las oportunidades perdidas y el aliento recobrado tras el breve asalto de la timidez. Las campanas de bronce llamando a sosiego, a la dicha, a la hora de tomar el tiempo por el cuello. Un camino sinuoso y bifurcado, plagado de verdes y de dudas. El color del azar brillando loco, imprevisto, efímero. Las caderas y los ojos. La mariposa del amor en el estómago. La paciencia y el fruto del esfuerzo. El arroz tibio y las sonrisas. Un mundo mecánico y altivo. La velocidad del tren, de la imagen, del viaje compartido. La quietud de las flores enlazadas y el severo sable terminal. El dolor, el odio, la sangre y el olvido. El miedo y el asombro, el retrato y el orgasmo, el agua fluyendo. La eternidad del cielo, del aire y de la luz, el fuego del sol, y hasta la muerte vital que nos robaste, Paul Tibbets, adonde quiera que estés, ahora, hoy, que sea lejos.
miércoles, 31 de octubre de 2007
GRANDEZAS Y REBAÑOS
martes, 16 de octubre de 2007
EL DÍA EN QUE LOS SERES FUERON HUMANOS
La inquisición liberal instaurada por la denominada "revolución libertadora" de 1955 condenó durante décadas al autor del párrafo anterior, Leopoldo Marechal, uno de los mejores escritores argentinos del siglo XX, culpable de adherir al peronismo desde aquel lejano día del recuerdo, el 17 de octubre de 1945. Acaso (¿y por qué no?) el día más importante en la vida argentina, junto con el 25 de mayo de 1810 y el 9 de julio de 1816: el día en que millones de compatriotas, seres de carne y hueso, se convirtieron finalmente en humanos, a los ojos de otros argentinos que los habían ignorado hasta ese momento, y que desde ese momento los odiarían con el rencor más cruel y desalmado que registra la historia de nuestro país. Ese día, nacería también, la última e inacabable etapa de la clásica antinomia que ha acompañado el devenir del país: pensamiento liberal vs. pensamiento nacional.
El último tramo en que los nacionales gobernaron en la Argentina remite al decenio 1945-55 (con un breve sobrevuelo entre 1973 y 1974). De esos años podemos recordar, por ejemplo: que los trabajadores accedieron al 50 por ciento de la riqueza producida en nuestras tierras, un número que no alcanzó ningún país del mundo desde la post-guerra; que se organizaron en sindicatos fuertes y obtuvieron cientos de conquistas sociales y laborales, más avanzadas que en Europa y que en todos los países de Latinoamérica. Cientos de miles de marginados accedieron a la alimentación completa, a la salud y a la educación, y finalmente pudieron criar hijos que los superarían en posibilidades hasta conformar una enorme clase media que -lamentablemente- terminaría traicionando a Juan y a Eva Perón, sus hacedores en materia de movilidad social inédita y nunca agradecida, aunque sí aprovechada. El país siguió siendo el granero del mundo pero se industrializó en todos los niveles, hasta en la construcción de aviones; la Argentina rompió con el Fondo Monetario y no tenía deuda externa el 16 de setiembre de 1955, el día del derrocamiento de un gobierno que había surgido de las urnas en 1946, revalidado en 1951 sin proscripciones ni fraudes. Ese gobierno que había instaurado en 1949 la Constitución más progresista de América Latina, con plenos derechos para todos sus habitantes, voto femenino, divorcio vincular, libertad de cátedra y uso de la tierra con fines sociales y solidarios. Cientos de hospitales, miles de kilómetros de rutas, plantas petroquímicas, cobertura previsional total. La política puesta en función del bienestar de TODOS los habitantes. Pero el odio pudo más. La Armada bombardeó la Plaza de Mayo con diez kilos de toneladas de explosivos y mató a 300 inocentes, protagonizando otro hecho inédito en la historia: fuerzas armadas de un país asesinando a sus propios compatriotas. Nadie dio la cara, nadie fue juzgado, nadie fue preso. Sólo silencio y oprobio. Y una enorme magnificación de los hechos de la resistencia, entre ellos la desesperada quema de algunas iglesias, como represalia desmedida a la actuación de la cúpula católica al frente de los golpistas, que tres meses después erigirían en el país una nueva dictadura, apoyada también por la oligarquía, la clase media, los intelectuales, los partidos "democráticos" conservadores, radical, socialista y comunista, todos con la bendición de aquella cúpula y el obvio patrocinio de la embajada de los Estados Unidos, es decir, todos aquellos derrotados por Perón cuando conformaron la denominada Unión Democrática en 1946. No habían aprendido nada. Sólo los movía el odio de clase y la ignorancia.
Hubo también fusilamientos, torturas y asesinatos jamás esclarecidos; persecución de delegados sindicales, obreros y militantes de base. Sin juicio, sin culpables. Sólo silencio y oprobio.
El decreto 4161 del 5 de marzo de 1956 pretendió prohibir al peronismo en todas sus formas y expresiones. "Se considerará -decía en uno de sus artículos- especialmente violatoria de esta disposición la utilización de la fotografía, retrato o escultura de los funcionarios peronistas o sus parientes, el escudo y la bandera peronistas, el nombre propio del presidente depuesto, el de sus parientes, las expresiones "peronismo", "peronista", "justicialismo", "justicialista", "tercera posición", la abreviatura PP, las composiciones musicales "Marcha de los Muchachos Peronistas" y "Evita Capitana", los discursos del presidente depuesto y de su esposa, las fechas exaltadas por el régimen depuesto".
Una de esas fechas es el 17 de octubre. Mañana, en otro aniversario, recordaremos cómo los "libertadores" destruyeron hospitales y comedores infantiles, bibliotecas, centro de capacitación, escuelas artesanales. Todo para nada. Dieciocho años depués, Perón estaría nuevamente en el poder mediante el voto popular, única herramienta que utilizó para legitimar su poder y para consolidar el más estrecho vínculo que gobernante alguno haya tenido jamás con el pueblo de estas tierras.
Marechal también le escribió a ese 17 que vivió de cerca y recordó por siempre. Este soneto del autor de "Adán Buenosayres" evoca con nostalgia aquella gesta. Quien quiera oir, que oiga.
Era el pueblo de Mayo quien sufría,
no ya el rigor de un odio forastero,
sino la vergonzoza tiranía
del olvido, la incuria y el dinero.
El mismo pueblo que ganara un día
su libertad al filo del acero
tanteaba el porvenir, y en su agonía
le hablaban sólo el Río y el Pampero.
De pronto alzó la frente y se hizo rayo
(¡ era en octubre y parecía mayo ! ),
y conquistó sus nuevas primaveras.
El mismo pueblo fue, y otra victoria.
Y, como ayer, enamoró a la Gloria,
¡ Y Juan y Eva Perón fueron banderas !
sábado, 6 de octubre de 2007
DESDE LA HISTÓRICA ALTURA
miércoles, 26 de septiembre de 2007
HOMENAJE A LA INTELIGENCIA
"Lo que siempre he odiado, detestado y maldecido por sobre todas las cosas es esa complacencia, esa salubridad y confort, ese optimismo cuidadosamente preservado de las clases medias, ese caldo gordo y próspero de la mediocridad".
"El burgués no atesora nada más que el sí mismo. Y a costa de intensidad alcanza su propia preservación y seguridad. Su cosecha es una mente tranquila, que prefiere a la posibilidad de ser poseído por Dios, como prefiere el confort al placer, la conveniencia a la libertad, y una temperatura agradable al ardiente y mortífero fuego interior".
"Puedo vivir toda una vida sin Iglesia, pero no puedo vivir un solo minuto sin Dios".
"La felicidad no está en las personas que poseen belleza, sino en aquellas que saben apreciar y amar esa belleza".
martes, 4 de septiembre de 2007
Y UN DÍA ...LAS MUJERES FUERON PERSONAS
A tu valentía, en este aniversario, los versos de Cátulo Castillo:
Nos miras desde el fondo de un retrato/ con tu fija expresión de dama antigua/sonriente y grácil, con la mano exigua/ que enlaza el brazo fuerte, con recato/ ¡Todo era una ilusión!... y en el boato/ de tu traje de fiesta se santigua/ otra mano de adiós, con esa ambigua/ pálida ausencia que pintó el retrato/ ¡Cómo eras de feliz!...con una aureola/ de amor y de piedad, te arqueabas, mimbre/ que desgajó la furia de la ola/ Y te desdibujaste, dulce y sola/cuando la muerte, silenciosa urdimbre/ te hizo escuchar su vieja caracola...
viernes, 24 de agosto de 2007
CHAU MAESTRO ZACARÍAS
miércoles, 22 de agosto de 2007
AUTORITARIO
miércoles, 8 de agosto de 2007
FASCINACIÓN DEL PELIGRO
lunes, 6 de agosto de 2007
MONZÓN CUMPLE
Nunca conoceremos el final, pero las puertas del ascensor se cerraron y allí quedó el campeón mundial mediano de las 100 peleas y de las 14 defensas sin mancha, cara a cara con Úrsula Andress. Se reía Carlos, porque los doce pisos de suspenso alcanzaron para engañar a los periodistas y para frotar a las cazadoras de fieras, de aquí y de allá. Siempre pareció a cubierto del peligro, hasta cuando tuvo un estadio cabeza abajo durante el medio minuto de su amnesia con Briscoe, o cuando Rodrigo Valdés le serruchó las piernas pero no el orgullo en su combate del adiós. Monzón, esa cara de suficiencia sobre una historia que debió sufrir a solas en el comienzo y en el final, repartiendo con todos sus compatriotas (?) el interín de cada hora, cada dólar, cada intimidad. Una escopeta como él debió haberse disparado mucho antes en un país que juega sus amores y sus miserias en la bolsa de valores de los demás. El sueño de una sociedad que olvida todo menos su ombligo terminó en otra pesadilla con una esposa sin vida, una jueza sin testigos, un fallo de argentinos. La vedette se borró, los orígenes no; Benvenuti sigue cayendo como un títere, y sólo en Europa o en Nueva York saben cómo era, con qué estaba hecho el tren que lo embistió. Monzón les anunciaba la derecha, los hipnotizaba sin distinción de raza, color o credo. Y creía en pocas cosas: en Dios; en esa camiseta de Colón que un pibe desconocido le escondió en el cajón del viaje; en su potencia más fuerte que sus metacarpos, y en su sed sin adjetivos. Por eso escupía -¿sin motivo?- cuatro veces por minuto. (Del libro Narices Chatas, 2da.edición. Editorial Dunken,2006).
viernes, 3 de agosto de 2007
AUTOBOMBO
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